Ideal para untar en tus tostadas del desayuno, acompañar tus yogures naturales o darle un toque gourmet a una tabla de quesos. La mermelada de arándanos sin azúcar es una opción deliciosa, ligera y perfecta para disfrutar de todas las propiedades de estas berries de temporada cargadas de antioxidantes.
Preparar tu propia mermelada de arándanos casera es muchísimo más fácil de lo que imaginas. Además, te aseguras de evitar los conservantes, colorantes y los excesos de azúcares refinados que suelen llevar las versiones industriales. Con las frutas frescas y de máxima calidad que recibes en La Caja Saludable, conseguirás un resultado espectacular, con todo el sabor tropical y silvestre de la fruta de verdad. ¡Aprende cómo hacer mermelada de arándanos en solo unos minutos!
Ingredientes para una mermelada de arándanos saludable
Para elaborar esta mermelada de arándanos receta light, no vas a necesitar grandes complicaciones. Solo estos ingredientes básicos y naturales:
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6 tazas de arándanos frescos de La Caja Saludable.
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2 cucharaditas de cáscara de naranja rallada (aporta un aroma y una pectina natural magnífica).
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1/4 de taza de zumo de naranja natural (aproximadamente el zumo de 1 naranja).
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1/4 de taza + 2 cucharadas de agua.
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1/2 cucharadita de extracto de vainilla (para redondear el sabor).
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Endulzante al gusto (opcional): Puedes usar un chorrito de miel si buscas una opción natural, o bien eritritol/stevia si quieres mantenerla completamente como una mermelada de arándanos light y baja en calorías.
Cómo hacer mermelada de arándanos casera paso a paso
Sigue este sencillo procedimiento y verás cómo la propia fruta va espesando de forma natural gracias al calor, creando una textura melosa e increíble:
1. Juntar la fruta y los líquidos
En primer lugar, lava bien los arándanos frescos. Colócalos en una cacerola mediana junto con la ralladura de naranja, el zumo natural y el agua. La acidez de la naranja no solo realza el sabor de las bayas, sino que ayuda a activar la consistencia adecuada.
2. Cocinar a fuego medio
Tapa la cacerola y calienta la mezcla a fuego medio durante unos 10 minutos. Notarás que los arándanos empiezan a absorber el calor, a hincharse y a agrietarse, liberando todos sus jugos naturales de color vibrante.
3. Conseguir la textura perfecta
Destapa la cacerola y, con la ayuda de una cuchara de madera o una espátula, ve removiendo los arándanos de manera constante. Presiona suavemente las frutas contra las paredes de la cacerola para que se vayan deshaciendo hasta obtener una textura de salsa espesa y brillante. Déjala reducir destapada a fuego lento unos minutos más si te gusta más densa.
4. Endulzar y aromatizar
Retira la cacerola del fuego. Añade el extracto de vainilla y el endulzante que hayas elegido (miel o edulcorante líquido/granulado) completamente a tu gusto. Mezcla todo enérgicamente para que se integre.
5. Enfriar y envasar
Deja enfriar tu mermelada arándanos sin azúcar a temperatura ambiente. Verás que, a medida que pierde calor, va tomando mucho más cuerpo y consistencia. ¡Y ya está lista para consumir!
💡 Tip de La Caja Saludable para una textura ideal: Como esta receta de mermelada de arándanos no lleva azúcares añadidos (que actúan como espesante tradicional), si notas que te queda un poco más líquida de lo que te gustaría, puedes añadir una cucharadita de semillas de chía al final de la cocción. Al hidratarse, crearán un gel natural que le dará un cuerpo perfecto.
¿Cómo conservar tu mermelada de arándanos sin azúcar añadida?
Al ser una mermelada de arándanos receta fácil y completamente casera sin conservantes químicos, lo ideal es guardarla en un tarro de cristal hermético dentro del frigorífico. Te aguantará en perfectas condiciones entre 7 y 10 días, lista para alegrar tus desayunos y meriendas más saludables. ¡Una opción deliciosa para cuidarte y disfrutar de un placer sin culpa!